Nothing is coincidence.
What we often call chance is simply a meeting point we did not yet understand. Every soul that crosses your path arrives with purpose, even when that purpose is hidden beneath confusion, pain, or fleeting moments. Some people come gently, others arrive like a storm, but none arrive randomly.
Every soul you meet is written into your destiny because each one carries a lesson your life needs at that exact moment. Some come to teach you who you are, and sometimes who you are not. They reveal your wounds, your patterns, your fears, and your strength. Through them, you learn discernment, boundaries, patience, and truth.
Some souls come to heal you. Not always by staying, but by showing you what still aches inside. They mirror the parts of you that need compassion, forgiveness, or courage. Their presence awakens growth, even if their absence later completes the lesson.
And some souls come to love you. They meet you with recognition, ease, and safety. They remind you that connection can be calm, mutual, and life-giving. They do not arrive to fix you, but to walk beside you, honoring who you are becoming.
Nothing is wasted. No meeting is meaningless. Every soul leaves an imprint, shaping you quietly into the person you were always meant to become
Lo que a menudo llamamos azar es simplemente un punto de encuentro que aún no hemos comprendido. Cada alma que cruza tu camino llega con un propósito, incluso cuando ese propósito está oculto bajo la confusión, el dolor o momentos fugaces. Algunas personas llegan con suavidad, otras irrumpen como una tormenta, pero ninguna llega al azar.
Cada alma que conoces está escrita en tu destino, porque cada una lleva una lección que tu vida necesita en ese preciso momento. Algunas llegan para enseñarte quién eres y, a veces, quién no eres. Revelan tus heridas, tus patrones, tus miedos y tu fortaleza. A través de ellas aprendes discernimiento, límites, paciencia y verdad.
Algunas almas llegan para sanarte. No siempre quedándose, sino mostrándote lo que aún duele dentro de ti. Reflejan las partes que necesitan compasión, perdón o valentía. Su presencia despierta crecimiento, incluso cuando su ausencia más tarde completa la lección.
Y algunas almas llegan para amarte. Te encuentran con reconocimiento, calma y seguridad. Te recuerdan que la conexión puede ser serena, recíproca y llena de vida. No llegan para arreglarte, sino para caminar a tu lado, honrando en quién te estás convirtiendo.
Nada se desperdicia. Ningún encuentro carece de sentido. Cada alma deja una huella, moldeándote en silencio hasta convertirte en la persona que siempre estuviste destinado a ser.
No comments:
Post a Comment