I saw a post that transformed my state of mind.
It said, Act as if you knew that God was within you.
It made me wonder, how would I act if I felt and truly knew that God was within me?
I have assumed that He is real. I have wanted to believe because of faith. But if I had true knowledge?
This would remove all hesitation. It would change how I spoke, with more care. Every word would leave my mouth with respect and reverence. I would use my voice not to wound or belittle or manipulate, but to strengthen, to empower, and to love.
I would become slower to anger, not because anger is forbidden, but because it would feel unnatural to carry those feelings while having this divine companionship.
My patience would change. Not forced patience, but natural patience. The kind that comes when you realize there is no need to rush, to control, or to force outcomes. You would trust timing because you would understand that it is His timing. You would let things unfold as they are meant to, without complaints.
You would treat people differently. The stranger. The waitress. The person who misunderstands you. Even the ones who hurt you.
Because knowing that God is within you, you realize that every interaction has a divine purpose. You would not see people as obstacles, but as sons and daughters of God.
You would smile more, not because life becomes easier, but because you realize that you do not have to carry the weight of your burdens alone.
There would be a quiet confidence in knowing that God is with you. You would not need to prove yourself to anyone. You would not need validation from anyone. You would not feel the need to dominate anything or anyone. Your peace becomes who you are.
You would become more compassionate, because you become aware of the struggles of others. Their wounds would no longer irritate you. Their flaws would no longer threaten you. You would see the pain behind their behavior, and compassion would replace judgment.
You would become calmer, because fear would lose its grip over you.
You would no longer walk like someone asking permission to exist, but walk knowing who walks next to you.
And once you realize that He is truly within you, because you are His child and He knows you and is aware of you, His kindness becomes natural within you. Your discipline becomes consistent. Your compassion becomes effortless. Your courage becomes immovable.
When we realize that God walks with us, we will never walk the same again.
So today, I choose to walk as someone who knows that God's spirit dwells within me.
I choose to act from that truth.
I choose to live from that certainty.
And because of that, I will never walk the same again.
En Español
Vi una publicación que transformó mi estado mental.
Decía, Actúa como si supieras que Dios está dentro de ti.
Me hizo preguntarme, ¿cómo actuaría si sintiera y supiera verdaderamente que Dios está dentro de mí?
He asumido que Él es real. He querido creer por fe. Pero, ¿y si tuviera verdadero conocimiento?
Esto eliminaría toda duda. Cambiaría la forma en que hablo, con más cuidado. Cada palabra saldría de mi boca con respeto y reverencia. Usaría mi voz no para herir, ni humillar, ni manipular, sino para fortalecer, para elevar y para amar.
Me volvería más lento para enojarme, no porque el enojo esté prohibido, sino porque se sentiría antinatural cargar esos sentimientos teniendo esta compañía divina.
Mi paciencia cambiaría. No una paciencia forzada, sino una paciencia natural. La clase de paciencia que nace cuando te das cuenta de que no hay necesidad de apresurar, controlar o forzar resultados. Confiarías en el tiempo, porque entenderías que es Su tiempo. Permitirías que las cosas se desarrollen como deben, sin quejas.
Tratarías a las personas de manera diferente. Al desconocido. A la mesera. A la persona que te malinterpreta. Incluso a quienes te han herido.
Porque al saber que Dios está dentro de ti, te das cuenta de que cada interacción tiene un propósito divino. Ya no verías a las personas como obstáculos, sino como hijos e hijas de Dios.
Sonreirías más, no porque la vida se vuelva más fácil, sino porque te das cuenta de que no tienes que cargar el peso de tus cargas solo.
Habría una confianza silenciosa al saber que Dios está contigo. No necesitarías demostrarle nada a nadie. No necesitarías validación de nadie. No sentirías la necesidad de dominar nada ni a nadie. Tu paz se convertiría en quien eres.
Te volverías más compasivo, porque te haces consciente de las luchas de los demás. Sus heridas ya no te irritarían. Sus defectos ya no te amenazarían. Verías el dolor detrás de su comportamiento, y la compasión reemplazaría al juicio.
Te volverías más calmado, porque el miedo perdería su control sobre ti.
Ya no caminarías como alguien pidiendo permiso para existir, sino caminarías sabiendo quién camina a tu lado.
Y cuando te das cuenta de que Él verdaderamente está dentro de ti, porque eres Su hijo y Él te conoce y es consciente de ti, Su bondad se vuelve natural en ti. Tu disciplina se vuelve constante. Tu compasión se vuelve sin esfuerzo. Tu valor se vuelve inquebrantable.
Cuando nos damos cuenta de que Dios camina con nosotros, nunca volveremos a caminar igual.
Así que hoy elijo caminar como alguien que sabe que el espiritu d3 Dios vive dentro de mí.
Elijo actuar desde esa verdad.
Elijo vivir desde esa certeza.
Y por eso, nunca volveré a caminar igual.